14/2/19

Brownie, un clásico infalible

El chocolate nos activa los sentidos:
  • la vista, su color, su brillo.
  • el tacto, su suave rugosidad.
  • el olfato, ese aroma que desprende.
  • el oído, el leve crujido al romperlo.
  •  el gusto, esa sensación cuando el chocolate se derrite en nuestra boca es irresistible.

El brownie tiene el mismo efecto, nadie puede resistirse a comer una pequeña porción de este delicioso pastelito, solo, acompañado con helado, frío, caliente, siempre es bienvenido.


Ingredientes
165 gr de mantequilla a temperatura ambiente
200 gr de chocolate negro con 70% de cacao
3 huevos L + 2 yemas L
1 cucharadita de esencia de vainilla
165 gr de azúcar moreno
50 gr de harina
una pizca de sal
25 gr de cacao puro en polvo


Preparación

Precalentamos el horno a 170º.

Engrasamos un molde de 20cm x 20cm.

Troceamos el chocolate.

Ponemos una olla al fuego con agua y encajamos un recipiente dentro para fundir la mantequilla al baño maría, que no entre agua en el interior.

Fundimos la mantequilla, cuando esté fundida, añadimos el chocolate troceado y removemos sin parar hasta que se funda y se integren los ingredientes. Retiramos el recipiente del agua y reservamos.

Tamizamos en un bol la harina, la sal y el cacao. Reservamos.

En otro cuenco, batimos los huevos y las yemas junto con la esencia de vainilla durante 2 minutos, a velocidad máxima. 

Agregamos el azúcar en dos tandas, sin dejar de batir, hasta conseguir una crema fina y espesa.

Añadimos el chocolate y la mantequilla fundidos,  removemos con la ayuda de una espátula hasta que quede perfectamente integrado.

Incorporamos la mezcla de harina y cacao, y seguimos mezclando con la espátula con movimientos envolventes hasta que esté todo integrado, pero sin trabajar demasiado la masa.

Vertemos la masa en el molde y golpeamos un poco sobre la encimera de la cocina, para ayudar que la masa se reparta uniformemente.

Horneamos durante 25 minutos a 170º, tienen que quedar jugoso por dentro

Cuando esté listo, sacamos el brownie del horno y dejamos templar antes de desmoldarlo.

Una vez frío cortamos en porciones, podemos espolvorearlo con cacao.

Receta de Mis dulces joyas